Inicio
Equipo
 La Piedra Filosofal
 Emma Watson
 Otros
 Entrevistas
 Fan Fics
 
HarryPotterSpain es una página para Fans.
El copyright del material relacionado con Harry Potter es propiedad de J.K Rowling y Warner Bros.
Contenido web y diseño
©HarryPotterSpain 2007


La Gran Entrevista: Jason Isaacs

Es un frío día de invierno, el viento silba entre los árboles y la luz está desvaneciendose. No es el momento para toparse con un asesino a sueldo o uno de los magos más malvados que existen. Por suerte, Matthew Amer se encontraría con un actor que interpreta tales papeles, no a los verdaderos. Jason Isaacs aparece actualmente en The Dumb Walter de Harold Pinter en Trafalgar Studio 1, pero se tomó tiempo fuera de su período de ensayo para hablar con officiallondontheatre.

"¿Por qué no sabía que Harold Pinter escribe obras divertidas?" preguntó Jason Isaacs a su amigo y director de The Dumb Waiter, Harry Burton cuando leyó por primera vez el guión de la obra. Es una buena pregunta y se responde con el hecho de que Isaacs ha visto algunas producciones estudiantiles muy malas. Se requiere algo muy especial para tentar al actor, que se ha hecho un nombre en el cine y televisión sobre las tablas, pero la respuesta de Burton "Sé que es divertida y conseguí a Lee Evans para estar contigo si quieres hacerla" sello el trato. Sólo entonces soltó la noticia de que tenían cerca de seis semanas para organizar la producción.

Es un evento muy raro, en realidad, ver a Isaacs en el escenario, mientras no puedes perderlo en la pantalla. Completo con una flotante melena oxigenada y mirada escalofriante es mejor conocido como el malicioso Lucius Malfoy en las películas de Harry Potter, aunque recientemente ha aparecido más en la pantalla chica como el protagonista de la miniserie de la BBC, The State Within.

Ahora ha traído su gélida mirada al escenario, protagonizando la historia sobre asesinos a sueldo de Pinter The Dumb Waiter en el papel de Ben, y está disfrutando ampliamente la experiencia de trabajar con Evans: "Si [solo] lo has visto en la pantalla haciendo comedia te has perdido algo mágico," dice, ligeramente intimidado, "porque tiene un don respecto a trabajar, usar y relacionarse con una audiencia que sólo aparenta vivir."

"Era como si el estuviera canalizando alguna fuerza divina"

Aquellos que han visto a Evans en sus rutinas de comedia, en vivo de cualquier otra forma, probablemente lo imaginan como alguien excitable, un sudoroso sabueso tratando de perseguir a ocho conejos a la vez. Y aunque Isaacs confirma que "tiene suficiente energía para una orquesta de 150 miembros," esto es una mera fracción de Evans como persona: "Se hizo muy claro la primera mañana," dice, "que él podría compartir cierto acento, pero eso es todo lo que comparte con Lee Evans la persona pública. Toma una pequeñísima parte de quien es en realidad y lo aumenta al 20,000% para hacer algo de su comedia, pero no tiene nada que ver con quien es él. Está mucho más familiarizado con Pinter y Beckett de lo que estoy yo. Es un músico muy talentoso. Es muy sensible, toma muy en serio ser actor, es muy abierto al mundo, es increíblemente amable. Tiene grandes recursos; solo hemos visto la punta del iceberg hasta ahora, como un actor, como un interprete, como escritor y de la misma manera con todo." Para ser honesto, podría alcanzar casi enfermantes niveles de admiración si no fuera por el hecho de que Isaacs se expresa tan sinceramente cuando habla de su coestrella y lo admite: "Me tomó un poco de tiempo sacudirme todas las cosas que pensaba saber sobre él y tratar con la persona que estaba frente a mi en los ensayos."

El ex estudiante de leyes Isaacs –estudió en Bristol antes de perseguir su amor por la actuación en la Central School of Speech and Drama – le llama menos la atención el teatro como forma de arte que a muchos de sus pares. Desde que se volvió profesional ha hecho más de 30 películas y ha aparecido en un número de series de televisión de alto perfil. Contrastando, solo ha subido al scenario en un puñado de ocasiones. Da dos razones para eso: lo encuentra frustrante y fue estropeado por una experiencia previa.

"Cuando se trata de grandes obras, como Angels In America," dice, "ninguna parte de ti quiere cambiar una solo sílaba. Cuando se llega a momentos que claramente, no importa cuanto hayas ensayado o representado, no están bien, es el purgatorio estar en el escenario sabiendo que no están dando exactamente lo que la audiencia merece o necesita o lo que esperaban después de contratar a una niñera, comprar su costosa entrada y pagar sus 20 libras en el NCP."

Es en Angels In America, donde interpretó a Louis Ironside cuando estrenó en el National en 1993, que Isaacs siente que lo dejó con el fastidioso sentimiento de que nada sería tan bueno. "Hay una máquina de fax en el cuarto de ensayos," explica. "Fue una de esas, en los viejos tiempos, cuando tenían un rollo de papel, no hojas separadas, y esta cosa vomitaba 10 pies de texto. Nos agrupábamos alrededor y diría 'Escena 23, 24, 25 cortar, escena 36, 38…' y tu decías 'Oh no, un trabajo fantástico', y diría 'reemplazar con esto…' y algo surgiría. Era como si [el escritor Tony Kushner] estuviera canalizando alguna fuerza divina, porque era genial. Yo pensaba que todo era genial. Nada, para mi, que haya hecho sobre las tablas ha trabajado en tantos niveles."

"Es obsceno que me paguen, la gente debería quejarse "

Es una pena que no lo haga más, ya que claramente tiene talento para eso. Mientras habla sobre esperar tras bambalinas explica como "la adrenalina fluye y se siente estupida e injustificablemente aterrador; no estás a punto de saltar de un helicóptero en Iraq o algo, pero se siente aterrador porque existe este contrato de que nadie va a hablar o a interrumpirte y que tú no vas a salirte del personaje u olvidar tus líneas."

En la pantalla, Isaacs es eléctrico. Es una de esas personas que atrae a tus ojos, sus ojos penetran. En persona es extrañamente normal. Sería fácil pasar por su lado en la calle y no verlo y sus facciones parecen más suaves que lo que el celuloide nos ha hecho creer.

Tiene problemas normales tambíen. Lejos de encontrarse entre los actores que pueden escoger su trabajo, Isaacs insiste en que aunque no lo parezca, le ha tocado no saber de donde saldrá el próximo cheque o ver el saldo en el banco disminuir lentamente cuando los proyectos parecen escasos. Esta es la razón por la cual viaja a Estados Unidos a trabajar. Este año pasará seis meses en Rhode Island filmando el drama The Brotherhood, donde interpreta a un gángster hermano de un político. Hasta ahora sus hijos han viajado con él, pero ahora que son un poquito más grandes, podría tener que dejarlos, un prospecto que no lo entusiasma en lo absoluto: "Es una cosa horrible tener que lidiar con eso, pero tu sabes soy un gitano, los actores tienen que ir dónde el trabajo está. Cuando parezca que el precio es demasiado alto, lo tendré que dejar de hacer. Se un buen papa es mucho más importante que ser buen actor."

Un malentendido común sobre Isaacs es que generalmente interpreta a los villanos. No es verdad, aunque siendo un británico en Hollywood ha tenido su justa ración de megalomaníacos hambrientos de poder con risa histérica."Son papeles bastante jugosos y adorables," dice "Pagan bastante bien, frecuentemente son buena diversión, te dejan en paz, tienes las mejores escenas." Pero tanto como interpretar a muchos de ellos, simplemente no es el caso. Le fueron ofrecidos muchos luego de su retrato del brutal comandante británico Colonel Tavington en The Patriot. El escogió representar a una drag queen en Sweet November en cambio. Isaacs no se preocupa por ser tipificado, de hecho señala que eso no existe. Más bien la oferta típica existe y los actores no tienen que aceptar la oferta si no quieren. "La gente sigue ofreciendote el mismo trabajo," afirma, "hay peores cosas en la vida."

"Es bueno sólo ser completamente malo"

Cuando regresó a ceñudo mundo de hacer el mal, lo hizo de la manera de más alto perfil en la película de más alto perfil; interpretando al prominente mortífago Lucius Malfoy en la serie Harry Potter. Mientras habla de este papel, Isaacs se convierte en lo que solo puede ser descrito como un gran niño: "Es obsceno que me paguen" dice mientras sonríe ampliamente, "la gente debería quejarse. Tengo una niña de cuatro años y tiene una caja de disfraces en su alcoba y nada toca a Lucius Malfoy. Tiene hadas y magos y brujas y superhéroes y nada lo toca. Entro ahí y digo '¿Puedo tener un bastón con una varita adentro? ¿Puedo tener una capa? ¿Crees que podría tener un cinturón con una cabeza de serpiente? ¿Crees que puedo volar la pared y cuando se abra caminar a través de ella? ' Es absurdo que un hombre de mi edad este haciendo esas cosas. Y cuando llegas ahí y te das cuenta que tienes escenas con Gary Oldman y Helena Bonham Carter. Miro la hoja de llamada y ellos van a estar aquí hoy, voy a poder hablar con ellos. Antes de darte cuenta, estamos almorzando y compartiendo salsa HP. Es fantástico."

"Si eres alguien como yo," continua "que considera al trabajo como una tortura disfrutable– constantemente preocupado por hacerlo mejor y más real y más tridimensional- es realmente bueno dejar todo en casa y llegar a Harry Potter y ser simplemente y completamente malo."

Simples placeres, parece, iluminan el mundo de Isaacs, justo como el resto de nosotros. No los simples placeres de galletas de caramelo, sin embargo –un plato de esas sigue sin tocar ante nosotros. Sus ambiciones son igualmente discretas y relacionadas con seguir los pasos de grandes del negocio del entretenimiento como Bruce Forsyth, Jimmy Tarbuck y Ronnie Corbett: el torneo de golf para caridad. "Una vez que tienes hijos,” explica excitadamente, "no puedes decir 'lo siento querida saldré por siete horas', simplemente no puedes. Pero si dices saldré por siete horas, estoy ayudando a curar enfermedades infantiles', nadie puede discutir contigo.

A diferencia de Brucey, Tarbey et al, Isaacs tiene sus ojos puestos en una meta más grande. Mientras el golf de celebridades está al frente, hay otros deportes en los que le gustaría competir con los grandes y buenos. Felizmente jugaría snooker (billar ruso), pero realmente disfrutaría el tenis de celebridades. "He oído que Lenny Henry y Dawn French tienen un torneo anual de tenis," confía, "y una vez oí el rumor de que Alan Rickman es muy bueno– no sé si algo de esto es verdad– y cada vez que he estado en el mismo lugar que alguno de ellos he tratado sutilmente de proyectarme en su mente de manera que se volteen y digan 'Jason, ¿juegas tenis?', pero no ha pasado todavía."

 

CORAZON DE BRUJA

Segundo número
¡Leela!

 
 


¿Mal ejemplo?

 
 

Cita:
'Ron, eres el ser más insensible que jamás he tenido la desgracia de conocer.'
Hermione Granger

 
 

VOCIFERADOR:
ola!!!weno pos st vociferador va ddicao a kr&-Cro, KrMnCiTa, BeA, CrIs, KaRoL, eLe & Marta...O.Q sois ThE BeSt 4EvEr Fr&3Nd$. !kIss muy muy FuErT a ToDs Jjj.

Fdo. An&k@

¿Tienes algo que decir?

 
 

ACTUALIZACIÓN
CONCURSO HOCUS POCUS
entra ya AQUI.