|

Un demandante tipo de juego hípico
En la vísperea del renacimiento en el West End de Equus, Jasper Rees habla con Daniel Radcliffe y el resto del elenco sobre desnudez, psiquiatría y crecer sobre el escenario.
La nueva producción de la obra de Peter Shaffer, Equus, es el primer renacimiento en grande desde que la misma hizo su extraordinaria entrado en el National Theatre en 1973.
Sugerida por un caso real, la obra gira alrededor de la relación entre Alan Strang, un solitario chico de establo adolescente que ha cegado a varios caballos y las batallas de su psiquiatra, Martin Dysart, para comprender su motivación. gested by an actual case, the play revolves around the relationship between Alan Strang,
Bajo la dirección de Thea Sharrock, el altamente retador papel de Strang es tomado por el actor de 17 años Daniel Radcliffe, quien está a punto de hacer su quinta aparición como Harry Potter dureante este años y cuyo torso desnudo mostrado en los posters de Equus ha hecho latir los corazones adolescentes.
Dysart es interpretado por Richard Griffiths, fresco todavía de sus dos años de premios, tanto en cine como en las tablas, por su actuación como Hector en The History Boys de Alan Bennett, pero mejor conocido por los Potterfanáticos como Tío Vernon.
Jenny Agutter interpretó a la desafortunada novia de Strang en la version fílmica de 1977 de Equus, y en esta producción, intrigantemente, interpreta a la juez que lo coloca bajo el cuidado de Dysart.
La memorio colectiva más fuerte de aquellos que han visto la obra es la de los caballos interpretados por actores. Hill Kemp, estrella de Swan Lake, Play Without Words y The Car Man de Matthew Bourne, es el caballo principal, Nugget.
JR: Lastimar a un caballo está muy alejado de montar un hipógrifo, ¿verdad?
DR: Completamente. Llegó un momento en la tercera película Potter en donde pensé, actuar es lo que quiero hacer. Pensé que sería una mala idea esperar a que todas las películas Potter estuvieran terminadas para hacer algo más. Ciertas personas estarán más que felices de verte en cualquier otro papel que te guste y habrán quienes jamás te verán como otra cosa que no sea Harry Potter. Una vez que haz aceptado eso, esta bien- sólo has lo que sea que quieras. Con esto, pueden decir que soy bueno o terrible pero algo que no pueden decir es que no me he retado a mi mismo.
JR: E interpretar a un caballo está muy alejado de los cisnes de Tchaikovsky…
WK: Lo intrigante era venir a una obra tan perfecta donde pudiera ser un actor y también utilizar el entrenamiento que he tenido como danzarín en el teatro físico. Así que hice el cruce. Pero también he estado trabajando con un coreógrafo de una forma como jamás lo había hecho. Hace mucho contacto improvisando, lo que culmina con la gente arrojándose unos contra otros.
JR: En los miembros más viejos del elenco, existen fuertes memorias de la producción original, y ¿todavía tiene la obra una urgencia contemporánea?
JA: Yo la ví en el National. Fue una pieza extraordinariamente dinámica. Era muy diferente de todo lo que yo había visto, aunque también un poco como un drama griego. Es sobre algo que Shaffer trata a menudo –mediocridad versus lo extraordinario.
RG: Yo estaba en RSC en 1973 sacando 12 o 15 shows al año en Stratford. Una noche libre que te permitiera ir y ver la obra de alguien más era sólo un sueño fútil. Así que nunca vi Equus. Basado en lo que la gente me ha dicho sobre ella, me pregunté si el mundo de la psiquiatría había adelantado un poco. Tengo amigos que son psiquiatras y les pregunté. Me dijeron que hay nuevos conceptos y nuevos problemas, pero esencialmente, los acercamientos usados son todos perfectamente válidos y serían reconocidos por cualquier psiquiatra practicante. Para Peter Shaffer, la pregunta clave no tiene nada que ver con psiquiatría. Es mucho más fundamental y filosófica. Es para decir ¿cuál es el propósito de que estemos aquí?
La obra argumenta que si se raspa la superficie de cualquier ambiente doméstico, encontrarás anormalidad y disfuncionalidad. ¿Es esa su experiencia?
DR: Conozco a algunas personas que son muy parecida a Alan, en la rapidez con la que se enojan. Reconozco un poco de mi mismo en Alan, totalmente, y creo que los jóvenes que vengan a ver la obra se verán reflejados en él. Tengo una gran imagen de alguien que viene a ver la obra cuando tiene 16 y se ve a si mismo como Alan y luego la viene a ver otra vez y se mira en Dysart.
RG: Está codo con codo respecto a quién está en más problemas. Dysart realmente quiere caminar en el lado alocado pero sabe que sería el fin del mundo si lo hiciera.
DR: El problema de Alan es más visible porque no tiene el vocabulario o las habilidades socials para disfrazarlo.
RG: Todos somos producto de varios grados de disfuncionabilidad. Hay un gran debate en la obra sobre que es normal. Mi guía es la frase de Billy Connolly: “Te dire que es normal. Estás tý y está el resto del p**** mundo. Eso es lo que es normal.”
LA obra es un retrato extreme del aislamiento adolescente. ¿Cómo evitan los jóvenes actors la caída psicologica del estrellato temprano?
JA: Para mi fue muy diferente de los que Daniel ha hecho. Empecé a los 11 y tenía 17 cuando hice The Railway Children. Fui muy cuestionada sobre si debía o no hacerla porque acababa de hacer Walkabout, que es sobre la pérdida de la inocencia, e iba a seguir adelante. Pero estás entre joven y adulto a esa edad y parecía lo correcto. Daniel debe ser uno de los pocos a los que les ha sido permitido crecer dentro de un personaje.
DR: Soy yo y el chico que estuvo en The 400 Blows y Truffaut, otras películas de Antoine Doinel. He tenido la suerte de tener una ruta trazada para mi.
JA: Probablemente tienes una visión más clara de lo que estás haciendo con tu actuación. Yo estaba mucho más indeciso al respecto.
Fisicamente, es un papel muy demandante para el primer papel sobre las tables de un actor de 17 años
WK: Dan se apunta todo. Hemos hecho muchas cosas juntos –correr por ahí con el sobre mis hombros. Estoy agradecido porque es un fantástico chico y además, no pesa mucho.
DR: ocho stones y medio (Nota de la traducción: un stone es una medida de peso británica que equivale a 6.35 kilogramos)
WK: Probablemente he cargado mujeres más pesadas que Dan.
Hacia el fin de la obra, Alan y una moza de establo tienen una escena de amor que resulta muy mal. La escena es, en toda la extension de la palabra, reveladora e incluye desnudos. ¿Cómo la enfrentaron?
JA: Este es siempre la dificultad con la obsesión de la gente con la idea de desnudez. Se olvidan de lo que realmente se trata. De cierta forma, tienen que estar desnudos. Cuando esta obra estaba en escena, estaban también Abelard and Eloise, Hair, Oh! Calcutta! En todas había desnudos. .
DR: No vi el desnudo y dije, oh genial. Pero es lo mismo que hacer un papel con un acento o una afectación particular. Tú miras el personaje primero. Muchos de los actores que he admirado han tenido que mostrar su equipo en un momento u otro. Es un rito de paso. Esa escena icónica es el clímax físico y emocional de la obra. Así que si la hago con mis pantalones puestos, sería basura.
|