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Progreso
No es extraño, sin duda, encontrarse
con una crítica desagradable, poco constructiva y, algo represiva,como
la que estamos obligados a oír de la boca de Laura Mallory
y su campaña contra Harry Potter. Ésta afirma que
la lectura de los libros de J.K.Rowling induce a la brujería
y al ocultismo, así como que éstos no son recomendables
para los niños.Lo más curioso del tema es que segundos
después reconocía no haber leído ninguna de
las obras de Rowling ¿Qué credibilidad se le puede
dar a una opinión sin fundamentos como ésta? Lo primero
es que para hacer una crítica razonable, debería ponerse
al día y saber bien de lo que habla, porque gente como ella
olvida considerar que se enfrenta a una historia que ha conseguido
fomentar la lectura en muchísimas personas, contribuyendo
así al desarrollo de una cultura literaria cada día
más escasa entre los niños. Además pongo la
mano en el fuego a que la mayoría de fans afirmaríamos
que sin duda Harry Potter es un canto al valor, a la justicia y
a la amistad
El tema de lo de la "actividad demoniaca"
es algo más discutible, si tenemos en cuenta que el mayor
antagonista de la historia no podía ser más parecido
al mismísimo diablo, pero, ¿qué gran historia
se ha leído en la que no hubiera complicaciones y personajes
corruptos? ¿Acaso hay que ignorar las calamidades que han
sucedido en nuestra historia? Ya me dirán Laura Mallory y
el resto de su campaña si no piensan hablar y concienciar
a sus hijos de barbaridades como el holocausto ( tema de muchísimos
paralelismos con la historia del mundo mágico) o las guerras.
Con gente así de carca y reprimida la humanidad va a progresar,
desde luego :(.
Yuna.
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